Chihuahua, Chih.— Tras la difusión de una denuncia penal por presuntas agresiones físicas y psicológicas en el anexo “Cerva Mujeres” del Ejido Sacramento, representantes de la agrupación e exinternas salieron públicamente en su defensa para desmentir categóricamente las acusaciones.
A través de un posicionamiento, el grupo aclaró que su labor se enfoca en brindar ayuda y rehabilitación integral. Señalaron que la acusación realizada ante las autoridades obedece únicamente a un intento de la denunciante para justificar su fuga del centro y evitar que su familia la reingrese al tratamiento.
A esta postura se sumaron testimonios de mujeres que concluyeron su proceso en la institución. “Jamás hubo una agresión física; de hecho son tratadas con amor y desde un inicio se aclaran las reglas. Si hay malos comportamientos existen correctivos como en cualquier lugar, pero nunca violencia”, declaró una exinterna, quien respaldó la calidad de las terapias, la alimentación y el acompañamiento que ofrece el lugar.