CHIHUAHUA, CHIH.— El regreso a clases y la falta de coordinación táctica en las arterias principales de la capital del estado desataron una ola de indignación ciudadana, luego de que conductores reportaran un auténtico caos vehicular en los cuatro puntos cardinales de la ciudad debido a la nula presencia de la Policía Vial.
Las quejas recibidas en la redacción señalan que, lejos del impacto inevitable de los frentes de obra públicos, el verdadero cuello de botella radica en que los agentes viales “brillan por su ausencia” en las cruces de mayor estrangulamiento:
Salida a Ciudad Juárez: Conductores varados desde la colonia Riberas de Sacramento hasta la avenida Los Nogales reportan tiempos de traslado de 40 minutos a más de una hora para avanzar apenas un par de kilómetros.
Carretera a Aldama: En el tramo que comprende desde la Fuerza Aérea hasta la avenida Venceremos/Sacramento, las filas de vehículos generan retrasos superiores a la hora.
Sector Sur-Oriente: Vecinos de colonias como Galeras, Camino Real, Jardines del Oriente y Los Girasoles enfrentan un calvario de hasta hora y media para desplazarse hacia sus empleos o planteles educativos, en trayectos que habitualmente toman entre 15 y 20 minutos.
Eje Juan Pablo II y Lombardo Toledano: Intersección colapsada sin personal vial para agilizar las incorporateds.
A este panorama desolador se suma la falla recurrente en la red de semáforos en diversos sectores. La ciudadanía exige a la Dirección de Vialidad que despliegue elementos a pie de crucero para agilizar la circulación con silbato y control manual de tiempos, tal como se implementaba en operativos de contención de años anteriores para evitar el estrangulamiento de la ciudad.