CHIHUAHUA, CHIH.— Tras una serie de contundentes aseguramientos tácticos que encendieron las alarmas en materia de seguridad, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) reveló que sostiene un estrecho seguimiento con el Clúster Minero para indagar el origen del desvío de material explosivo de uso industrial, el cual está siendo aprovechado por el crimen organizado para fabricar bombas adaptadas a drones.
El titular de la corporación estatal, Gilberto Loya Chávez, detalló en entrevista exclusiva que, a solicitud de la dependencia y encabezada por la gobernadora María Eugenia Campos Galván, el pasado 12 de agosto se llevó a cabo una cumbre de seguridad con los representantes del sector minero y el comandante de la 42 Zona Militar. El objetivo central fue advertir sobre la extracción ilegal de artefactos —tales como las llamadas “salchichas”, cordones detonantes y estopines— idénticos a los utilizados tanto por compañías formales como por gambusinos en municipios mineros como Santa Bárbara y San Francisco del Oro.
Loya Chávez advirtió que estos insumos están cayendo en manos de células delictivas que los emplean para ensamblar artefactos explosivos improvisados destinados a ataques con drones, una táctica tecnológica de alto daño que complica las labores de contención federal. Citó como ejemplo el reciente hallazgo de un área de adiestramiento y acondicionamiento rumbo a El Rosario, donde se localizaron tubos y materiales listos para activar los explosivos. Aunque precisó que de momento no se ha confirmado un robo sistemático dentro de los complejos mineros, reconoció que las investigaciones continúan abiertas para determinar el canal de filtración, descartando o fincando responsabilidades en caso de existir complicidad interna por motivos económicos.
Los operativos desplegados por grupos especiales de la SSPE (como SWAT, DIOAT y Operaciones Rurales), en coordinación con fuerzas federales y apoyo aéreo, han permitido asegurar en lo que va del año un total de 6 mil 351 artefactos explosivos y mil 100 kilogramos de material especializado —incluyendo toneladas de agente Mexamór y miles de estopines y detonadores— en regiones serranas y puntos estratégicos como Moris, Guadalupe y Calvo, Carichí, Ascensión, los alrrededores de Parral y zonas limítrofes con Cuauhtémoc, destacando intervenciones recientes en Bocoyna, Maguarichi, San Juanito y El Puerto de los Núñez.