Durante la media noche tiempo local en México y tras ser huracán categoría 2, ahora Polo es un potente huracán mayor de categoría 4. La acelerada evolución del ciclón tropical mantiene las alarmas y advertencias en el Pacífico mexicano tras registrar un proceso de intensificación explosiva que lo llevó a escalar velozmente de a dicha categoría 4 sobre costas mexicanas.
Este comportamiento ha colocado en máxima vigilancia a las autoridades de Protección Civil ante el inminente impacto de bandas nubosas densas, marejadas peligrosas y un elevado potencial de precipitaciones en los estados del Occidente-Central y Suroeste del país.
El factor detonante de esta rápida intensificación radica en las condiciones oceánicas y atmosféricas altamente favorables que el sistema ha encontrado a su paso:
Las temperaturas de la superficie del mar en esta franja del Pacífico superan los 30 °C, actuando como un combustible de alta potencia que inyecta calor y humedad masiva al núcleo de la tormenta. A esto se le suma una débil cizalladura vertical del viento, lo que permite que la estructura del ciclón se organice sin resistencia y concentre su energía en cuestión de muy pocas horas.
Los análisis de los modelos numéricos de Meteored indican que, aunque el centro del huracán mantendrá una trayectoria paralela a las costas nacionales sin realizar un impacto frontal directo, la fricción costera y su amplia circulación enviarán efectos severos a México.