Por: El Escribiente | Acción en la Noticia
En Satevó, las cuentas no terminan de cuadrar y el dinero público comienza a convertirse en una auténtica pesadilla política. La presidenta municipal, Norma Muñoz Anchondo, enfrenta observaciones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) por millones de pesos cuyo destino y correcta aplicación siguen bajo cuestionamiento.
Y aquí es donde la historia comienza a ponerse pecadora.
De acuerdo con los resultados de la fiscalización de la Cuenta Pública 2024, la ASF determinó un monto de 4 millones 788 mil 625 pesos con 35 centavos pendientes de aclarar en distintas partidas del Ayuntamiento.
Pero hay un asunto que merece especial atención: los recursos destinados a la atención de niñas, niños y adolescentes migrantes y la construcción de un albergue que, aunque aparece reportado como terminado, presuntamente continúa sin operar.
¿De qué sirve levantar paredes, comprar equipamiento y presumir inversiones millonarias si al final las instalaciones no cumplen con el propósito para el que fueron financiadas?
El proyecto denominado Fortalecimiento para la atención de NNA migrantes también quedó bajo observación. La auditoría detectó una inversión de 2 millones 367 mil 356 pesos con 54 centavos en bienes cuyas características no correspondían con las especificaciones técnicas autorizadas.
A esto se suman otros 2 millones 421 mil 268 pesos con 81 centavos observados por conceptos y adquisiciones de bienes que no estaban autorizados.
Las cifras no son menores. Y mucho menos cuando se habla de recursos públicos destinados a una población particularmente vulnerable.