El 11 de septiembre de 2001, conocido como 11-S, el mundo se vio sacudido por uno de los ataques terroristas más devastadores de la historia reciente. Las icónicas Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York se convirtieron en el objetivo de una serie de atentados suicidas que causaron la muerte de casi tres mil personas.
Este acto de terrorismo no solo tuvo un impacto inmediato en la ciudad, sino que dejó una huella profunda en la memoria colectiva global. Entre las imágenes que capturaron la magnitud de la tragedia, una fotografía en particular se destaca: la de un hombre cayendo desde una de las torres. Esta imagen, tomada por el fotógrafo Richard Drew, se ha convertido en un símbolo de la desesperación y el horror del 11S.
“El hombre que cae”: la captura del horror y la desesperación del 11-S
El fotógrafo Richard Drew, quien trabajaba para la revista Time, se encontraba en el área de Times Square aquel 11 de septiembre. Al enterarse del ataque, decidió dirigirse al World Trade Center para documentar los eventos. Tomó el subte desde Times Square hasta la estación anterior al World Trade Center, y al salir, se encontró frente a las torres en llamas.