Estados Unidos bombardeó ayer Irán por segunda vez esta semana, dejando un saldo de 11 muertos y 76 heridos, a lo que la república islámica reviró con ataques a bases del Pentágono en Jordania, Bahréin, Kuwait e Irak.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) señaló que el embate, que se extendió por cuatro horas, fue en respuesta a “recientes intentos de agresión por parte de la Guardia Revolucionaria iraní contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz y militares estadunidenses desplegados en la región”.
Al cierre de esta edición, el presidente Donald Trump publicó en Truth Social:
“no intento obligar a Irán a sentarse a la mesa de negociaciones, como informó ABC Fake News. Me da igual que firmen un acuerdo que, para ellos, no tiene valor. Prefiero nuestra posición actual, con el control casi total del estrecho de Ormuz y su economía completamente colapsada. Simplemente están siguiendo el curso inevitable de los acontecimientos. ¿Cuándo se levantará el pueblo iraní y luchará?”
Horas antes, el republicano aseguró en sus redes: “en este momento Estados Unidos está atacando objetivos iraníes cerca del estrecho de Ormuz. Son de gran envergadura y poderosos en represalia por el fallido intento iraní de colocar minas marinas en el estrecho (…) y por el lanzamiento de ocho misiles contra nuestra base militar en Jordania, todos ellos derribados con éxito. Si la fallida nación de Irán responde a esta ofensiva tan justificada, recibirá otro golpe mucho más duro y de mayor envergadura”.
Medios iraníes informaron de explosiones en Asaluyeh, Jiroft, Bandar Abbas, la isla de Qeshm, Konarak, Chabahar, Jask, Kuhestak, Lavan, Minab, Sistán, Baluchistán y dos localidades cercanas a Ahvaz y Aghajari.
La Media Luna Roja indicó que misiles golpearon donde se celebraba una boda en la ciudad portuaria de Kuhestak, en la provincia de Hormozgan; cuatro personas, entre ellas un niño, fallecieron y unas 68 resultaron heridas.
En la provincia suroriental de Kuzhestan perdieron la vida cuatro personas y otras ocho fueron heridas, refirió la agencia oficial Irna.
La Guardia Revolucionaria reivindicó ataques contra un campamento de marines y la base aérea Príncipe Hassan en Jordania, la pista aérea de Sheik Isa en Bahréin y otra en Kuwait, cuyo ejército declaró que sus defensas aéreas repelieron a “drones hostiles”.
Teherán se atribuyó otro bombardeo combinado con misiles y drones contra instalaciones estadunidenses en la provincia de Erbil, en Irak.
La Guardia Revolucionaria explicó que su ofensiva en Erbil destruyó un centro de reparaciones y almacenes con equipo técnico, así como un sistema de guiado de globos de vigilancia estadunidense y que se incendiaron tanques de combustible en la base. Añadió que varios militares estadunidenses perdieron la vida. Lo que no fue confirmado de manera independiente.
El líder supremo de Irán, ayatollah Mojtaba Jamenei, indicó que las fuerzas armadas de su país tienen “lecciones inolvidables” reservadas para Estados Unidos, en el primer mensaje que envía desde que Washington y Teherán reanudaron los ataques.