Una intervención oportuna y decidida de elementos de la Policía Municipal evitó que una mujer de 28 años consumara un intento de suicidio durante la madrugada del pasado 2 de agosto, en un domicilio de la colonia Portal del Real.
La movilización se registró alrededor de las 2:56 de la mañana, luego de que el sistema de emergencias recibiera el reporte de una amenaza de suicidio en una vivienda ubicada sobre la calle Real de Gardenia. De inmediato acudieron las unidades 1530, 1524 y 1520, al mando de los policías Flor Salinas, Erubiel Molina Cruz y Manuel Francisco Valles Alvarado, quienes actuaron con rapidez para atender la emergencia.
Al llegar al domicilio, los oficiales encontraron la vivienda cerrada y sin respuesta. Sin embargo, a través de una ventana con el cristal dañado observaron a una mujer sentada en el comedor, con un cuchillo en la mano, ingiriendo bebidas alcohólicas y manifestando que quería quitarse la vida.
Durante varios minutos los agentes intentaron convencerla mediante el diálogo para que abriera la puerta, pero la mujer no respondió. Minutos después arribó una amiga de la víctima, quien informó que había recibido un mensaje de despedida por WhatsApp en el que la mujer expresaba que atravesaba por graves problemas personales y que pretendía terminar con su vida, razón por la que solicitó el apoyo al 911.
Ante el inminente riesgo y con la autorización de la persona presente, los oficiales implementaron una maniobra para distraer a la mujer mientras otros policías buscaban una vía de acceso por la parte posterior del inmueble. Al no existir otra alternativa y al considerar que la vida de la víctima estaba en peligro, los agentes derribaron la puerta de acceso, logrando ingresar a tiempo.
Ya dentro de la vivienda desarmaron a la mujer, le retiraron el cuchillo y comenzaron a brindarle contención emocional. Sobre la mesa localizaron tres paquetes de medicamento controlado para tratar depresión y ansiedad, además de múltiples envases de cerveza vacíos y botellas quebradas.
La mujer confesó a los policías haber ingerido aproximadamente dos cajas y media del medicamento acompañadas de varias cervezas. Asimismo, relató que no era la primera ocasión que atentaba contra su vida, pues hace ocho años intentó suicidarse cortándose las venas y recientemente había recibido tratamiento médico por un cuadro de depresión y ansiedad, aunque aún no contaba con atención psicológica o psiquiátrica especializada.
Tras la solicitud de apoyo médico, una paramédica arribó al lugar. De acuerdo con el informe policial, durante la atención se habrían presentado expresiones que afectaron emocionalmente a la víctima, situación que obligó a los propios policías a intervenir nuevamente para tranquilizarla y convencerla de aceptar el traslado a un hospital.
Finalmente, la mujer fue abordada en una ambulancia y trasladada al Hospital Morelos, acompañada de su amiga, donde recibiría atención médica y valoración especializada.
La intervención de los policías municipales fue determinante para evitar un desenlace fatal, al actuar con rapidez, coordinación y sangre fría en una situación de alto riesgo, logrando preservar la vida de una persona que atravesaba una severa crisis emocional.