PARRAL, CHIH. — La llegada de bajas temperaturas y la aproximación de los frentes fríos provocaron una disminución de hasta el 30 por ciento en el consumo doméstico de agua potable en Parral. La baja demanda responde al menor uso de aires lavados, el cese en el riego de áreas verdes y un menor gasto cotidiano, lo que representa un alivio temporal para las fuentes de abastecimiento sin que esto resuelva la crisis de desabasto e intermitencia que afecta a la ciudad.
A pesar de que las lluvias recientes permitieron a la Presa Parral recuperar volumen, la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) mantiene suspendida la extracción del embalse para reservar el recurso de cara a los meses de mayor calor en 2027. La dependencia continúa operando mediante esquemas de tandeo programado, esquema resentido en zonas altas como La Muela y Ampliación Juárez por fallas mecánicas en pozos, problemas en la Mina La Esmeralda y en el acueducto El Verano, sumado a pérdidas del 30 por ciento del recurso por fugas en tuberías antiguas.
Esta problemática de infraestructura y disponibilidad mantiene frenada la construcción de alrededor de dos mil viviendas en Parral al carecer de factibilidad de agua. Ante el desabasto, la Junta Central de Agua y Saneamiento reforzó la distribución mediante pipas en las colonias más críticas, mientras que el gobierno municipal apoya con la entrega de cisternas domiciliarias a través del programa “Agua Va” para mitigar el suministro irregular durante el invierno.