Aldama, Chih.– Lo que parecía una noche de violencia ya superada volvió a encenderse este mediodía en la comunidad de Falomir, donde una de las viviendas previamente incendiadas por sujetos armados volvió a arder, obligando a agentes de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) a enfrentar las llamas en condiciones precarias.
De acuerdo con los primeros reportes, tras el ataque ocurrido horas antes —en el que al menos siete casas fueron consumidas por el fuego—, una de las estructuras afectadas reavivó las llamas de manera repentina, generando nuevamente alarma entre habitantes del sector.
Ante la ausencia inmediata de unidades de emergencia, los propios elementos ministeriales que permanecían en la zona iniciaron labores para sofocar el incendio utilizando cubetas, abasteciéndose de agua de charcos y canaletas cercanas en un intento desesperado por evitar que el fuego se propagara a otras viviendas.
Testigos relataron escenas de tensión e incertidumbre, al observar cómo los agentes improvisaban para contener el siniestro, mientras el humo volvía a cubrir la zona ya golpeada por la violencia.
Hasta el momento, no se ha informado sobre personas lesionadas por este nuevo brote de fuego; sin embargo, los daños materiales continúan en aumento en esta comunidad que permanece bajo el impacto de los recientes hechos violentos.
Las autoridades no han emitido aún un posicionamiento oficial sobre el origen de la reactivación del incendio, ni sobre la localización de los responsables del ataque inicial que dejó múltiples viviendas reducidas a cenizas.
La situación mantiene en alerta a los pobladores de Falomir, donde el miedo persiste… y el fuego, literalmente, se niega a apagarse.