Efraín Juárez intenta no pensar en el futuro. Aunque Pumas cierra la final de Liga en el Estadio Olímpico Universitario, el entrenador del equipo de la UNAM prefiere valorar el esfuerzo de sus jugadores para eliminar en semifinales al Pachuca que plantear algún escenario posible en la serie definitiva contra Cruz Azul.
“En dos torneos estamos en una final. El periodo de espera fue cortito. No tengo ni idea de qué va a pasar mañana, sólo hoy. Creemos en lo que hacemos, en el trabajo. Después, no tengo ni idea del futuro. Viene una final difícil, complicada. Pero con nuestros argumentos saldremos a competir y ojalá que el domingo estemos celebrando con nuestra gente”, afirma al finalizar el partido.
El ex seleccionado nacional y hoy referente del plantel universitario resalta la posibilidad de pelear por el campeonato con otro mexicano, Joel Huiqui, quien llevó a Curz Azul a la última instancia después de asumir el cargo que dejó el argentino Nicolás Larcamón.
“Desde el 2013 no había entrenadores mexicanos en una final, es una locura”, reflexiona. “Muchas veces no se le da el mérito a lo que tenemos en casa. La preparación aquí es buenísima. Me da mucha ilusión ver a otro mexicano del otro lado. En el extranjero siempre tienes que demostrar por qué estás ahí. Que los aficionados se sientan orgullosos, representados. No puedo pensar por los directivos”.
Pachuca fue superior: Solari
El director técnico del Pachuca, Esteban Solari, se resiste a pensar que la eliminación ante Pumas tiene que ver con el nivel de juego. Al analizar la serie completa y enumerar las oportunidades que generó su equipo en comparación con el rival, el argentino sostiene que la única diferencia entre los dos equipos ha sido la contundencia y posición en la tabla general, un factor que llevó a los universitarios a la final de la Liga Mx contra Cruz Azul.