La grabación que circula en redes sociales presuntamente mostraría a un detenido siendo golpeado en instalaciones relacionadas con el Supremo Tribunal de Justicia. El material abre nuevas interrogantes sobre lo ocurrido antes de su muerte y la responsabilidad de quienes estuvieron en contacto con él.
Chihuahua, Chih.– La muerte de Edwin Centeno Ceballos, de 45 años, vuelve a colocarse en el centro de la controversia tras la difusión de un video que, de acuerdo con el mensaje que acompaña las imágenes, presuntamente mostraría agresiones contra el detenido en instalaciones del Supremo Tribunal de Justicia.
En la publicación, quien difunde el material sostiene que el interno ya habría llegado golpeado y en malas condiciones físicas, e insiste en que las imágenes deben ser revisadas por las autoridades para esclarecer lo sucedido.
El mensaje también señala que el detenido presuntamente habría recibido golpes en la cabeza con un objeto descrito como retráctil y que ya presentaba convulsiones. Sin embargo, estas afirmaciones no han sido verificadas oficialmente y no puede establecerse, únicamente con la publicación, que esas presuntas agresiones hayan causado su muerte.
La difusión del video cobra relevancia luego de que cuatro policías procesales fueran vinculados al proceso penal por su presunta responsabilidad en los hechos relacionados con la muerte de Edwin.
Ahora, el material difundido plantea nuevas preguntas sobre la secuencia de las agresiones, las condiciones físicas en las que se encontraba el interno y la posible intervención de otras personas antes de su fallecimiento.
Quienes publicaron el video exigen que la Fiscalía General del Estado revise las imágenes y determine si corresponden al caso, quiénes aparecen en ellas y si existe alguna relación directa con las lesiones que presentaba Edwin.
Por el momento, la autenticidad de la grabación, la identidad de las personas que aparecen y su relación con la investigación deben ser confirmadas por las autoridades competentes.
El esclarecimiento del caso requiere peritajes, testimonios y pruebas verificables que permitan establecer responsabilidades, sin adelantar conclusiones sobre la culpabilidad de personas que aún deben ser juzgadas.
La Fiscalía tiene ante sí el reto de reconstruir los hechos y determinar qué ocurrió realmente dentro de las instalaciones señaladas.
Información en desarrollo. Se recomienda discreción por el contenido sensible de las imágenes.