HIDALGO DEL PARRAL, CHIH.— Trabajos de excavación e instalación de tubería hidráulica detectados en el sector conocido como La Antena, sobre la carretera Parral-Matamoros, encendieron las alarmas entre la ciudadanía y vecinos de la cabecera municipal, ante el riesgo de que se reduzca drásticamente el suministro de agua potable hacia las colonias de la ciudad.
Las obras, destinadas a llevar el recurso hídrico hacia una zona caracterizada por la presencia de granjas, casas de campo, criaderos de animales y albercas, ponen en el centro del debate la sobreexplotación del acuífero y la falta de transparencia en los permisos.
El conflicto radica en que la red que actualmente se instala se alimenta directamente de la tubería que proviene del Valle del Verano, una fuente hídrica vital para mitigar la escasez que históricamente padecen numerosos sectores urbanos de Parral.
Mientras la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS) ha argumentado trabajos de rehabilitación en pozos para mejorar el servicio, los habitantes advierten que desviar caudal hacia quintas, granjas y terrenos campestres generará un desabasto inmediato en las colonias que dependen de esta macrozona.
La situación en el Fraccionamiento La Antena —que en los hechos funciona como un densa zona de asentamientos urbanos pese a su denominación campestre— se complica ante el temor de nuevos procesos de lotificación y venta de predios.
Vecinos y sectores productivos cuestionan la legalidad de las obras actuales debido a varios factores críticos:
- Falta de transparencia: No existe información pública en Cabildo sobre autorizaciones, proyectos aprobados o Manifiestos de Impacto Ambiental (MIA).
- Autoridad omisa: Hasta el momento no hay certeza oficial sobre qué instancia gubernamental otorgó los permisos para romper el pavimento y colocar la red de distribución.
- Riesgo de sobreexplotación: El acuífero Parral-Valle del Verano (clave 0834 de la Conagua) cuenta con restricciones técnicas debido al peligro constante de extracción desmedida sin las autorizaciones correspondientes.
El dilema central para las autoridades será aclarar si existe la capacidad hidráulica real para abastecer desarrollos particulares y quintas de recreo sin sacrificar el derecho humano al agua de las familias parralenses que sufren de tandeos e intermitencia en sus hogares.