Chihuahua, Chih.– La tragedia que sacudió a corporaciones de seguridad en el estado ya tiene rostro: autoridades confirmaron la identidad de los dos agentes estadounidenses que murieron en un fatal accidente junto a elementos de la Fiscalía General del Estado durante un operativo en la sierra de Chihuahua.
Se trata de Richard Leiter Johnston, de 36 años, y John Dudley Black, de 44, cuyos cuerpos fueron entregados al consulado de Estados Unidos en Ciudad Juárez, en medio de un caso que ha escalado a nivel binacional.
El fiscal estatal, César Jáuregui Moreno, detalló que la tragedia ocurrió cuando una caravana de cinco unidades regresaba de la zona de El Pinal, en el municipio de Morelos, donde previamente se habían localizado presuntos narcolaboratorios.
En plena ruta, a la altura de la comunidad de Polanco, el convoy se cruzó con instructores estadounidenses especializados en manejo de drones, quienes se encontraban capacitando a corporaciones mexicanas.
Tras solicitar integrarse al grupo, abordaron una de las unidades oficiales.
Minutos después, el recorrido terminó en desastre: el vehículo en el que viajaban se salió del camino y cayó a un barranco, provocando la muerte instantánea de los dos agentes extranjeros y de dos elementos estatales.
El hecho generó un fuerte despliegue de seguridad en la zona serrana, mientras autoridades acordonaron el área e iniciaron las diligencias correspondientes para esclarecer lo ocurrido.
Desde el ámbito federal, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que la investigación continúa abierta y subrayó que los agentes estadounidenses participaban en acciones coordinadas con autoridades mexicanas, en un contexto de combate al crimen organizado.
El caso no solo expone los riesgos de los operativos en zonas controladas por el narco, sino también la estrecha —y delicada— colaboración entre fuerzas de seguridad de México y Estados Unidos.