Los aficionados al futbol en México enfrentan una nueva nube inflacionaria. Asistir a la final entre Pumas y Cruz Azul puede costar casi el equivalente al enganche de un coche nuevo o la renta de un departamento promedio en la Ciudad de México por un año. En los márgenes de la reventa digital, las entradas para el encuentro definitivo que se disputará el domingo en el estadio Olímpico Universitario alcanzan cotizaciones estratosféricas que van de 9 mil 559 pesos hasta 267 mil 498 pesos.
Los clubes capitalinos realizaron ayer la preventa exclusiva para socios y tarjetahabientes a través de Ticketmaster. Desde la primeras horas, los usuarios reportaron fallas críticas en el sistema, pantallas con errores al procesar el pago y filas virtuales que superaron 100 mil personas en espera, mirando un contador que avanzaba a cuentagotas en busca de un lugar en los estadios sede de la definición por el título.