El presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, anunció ayer la convocatoria anticipada de elecciones generales para el 29 de noviembre, en un maniobra que busca aumentar sus apoyos parlamentarios después de que un Congreso de los Diputados fragmentado rechazó la semana pasada, con los votos de la derecha y ultraderecha, dos importantes decretos para abordar una crisis de vivienda que ha generado protestas en todo el país.
En una declaración institucional desde el Palacio de la Moncloa, Sánchez se dirigió a la ciudadanía para advertir: “ha llegado el momento de que los españoles y españolas decidan qué futuro quieren” y saber “si desean sumarse a esa ola ultraderechista que involuciona allí donde gobierna, o desean que España continúe siendo un baluarte de apertura y de justicia social y de responsabilidad medioambiental. Si quieren que nuestro país retroceda o continúe avanzando”.
Los demás partidos políticos activaron su maquinaria electoral para la cita con las urnas, mientras los sindicatos mayoritarios anunciaron la convocatoria de una huelga general en una fecha aún por determinar, pero que tendrá como principal reivindicación la exigencia de soluciones para el problema estructural de la vivienda.
Sánchez decidió disolver las Cortes Generales para convocar a las urnas y poner fin al gobierno de coalición que nació de las elecciones de julio de 2023, integrado por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y la coalición Sumar.
En su mensaje, el mandatario explicó que durante esta legislatura han “tenido que trabajar con un Congreso muy bronco” y “con la peor oposición que ha conocido nuestra historia democrática”. Y que aún así ha habido grandes logros, pero que todavía quedan muchas cosas por hacer. Por eso les pidió “renovar y ampliar el apoyo para reducir los niveles de desigualdad y doblegar a las élites”.
El reto, quitar el momento a la ultraderecha europea
Se trata de una apuesta de alto riesgo, ya que una derrota electoral significaría el fin de uno de los últimos gobiernos de izquierda de Europa, en un momento en el que la extrema derecha logra avances sin precedente en todo el continente.