Irán abrió fuego ayer contra tres buques en el estrecho de Ormuz e incautó dos de ellos a los que acusó de intentar “salir clandestinamente” de la estratégica vía marítima, mientras el ejército estadunidense interceptó al menos tres petroleros con bandera iraní en aguas asiáticas y los desvió de sus posiciones cerca de India, Malasia y Sri Lanka, informaron ayer fuentes del sector naviero y de seguridad.
Medios iraníes informaron que los buques MSC Francesca y Epaminondas eran escoltados a Irán tras ser incautados.
Technomar, la empresa gestora del Epaminondas, registrada en Liberia, indicó que la embarcación fue “abordada y atacada a tiros por una lancha cañonera tripulada” frente a la costa de Omán. Señaló que el puente del buque resultó dañado.
Un segundo buque de carga fue atacado a tiros horas después, sin informe de daños, aunque la embarcación quedó detenida en el agua. No se reportaron heridos entre la tripulación de ninguno de los dos buques. Hasta el cierre de esta edición, no había sido posible contactar al propietario del MSC Francesca para obtener comentarios.
La Guardia Revolucionaria de Iran (CGRI) alegó que el Francesca está vinculado a Israel, mientras el Epaminondas carecía de “los permisos necesarios”. Indicó que ambos habían “manipulado los sistemas de navegación”. La plataforma de seguimiento de buques MarineTraffic mostró que los dos portacontenedores se detuvieron cerca de la costa iraní ayer.
La CGRI atacó un tercer buque, identificado como Euphoria, que quedó “varado” en la costa iraní.