¡DENUNCIA EGRESADA A LA UNIVERSIDAD VIZCAYA! ACUSA IRREGULARIDADES, MALTRATO Y NEGATIVA A ENTREGARLE SU CARTA DE PASANTE

Chihuahua, Chih.— Lo que debía ser el cierre de una etapa de esfuerzo y preparación profesional se convirtió en un conflicto que ahora amenaza con escalar. Una recién egresada de la Licenciatura en Criminología y Criminalística de la Universidad Vizcaya de las Américas, campus Chihuahua, denunció presuntas irregularidades académicas, malos tratos, acusaciones que considera infundadas y la negativa de entregarle su carta de pasante por una materia que la institución señala como reprobada.

La joven, quien participó en su graduación el pasado 19 de octubre de 2026, asegura que detrás de su caso existe una serie de situaciones que, a su juicio, requieren una investigación imparcial por parte de las autoridades universitarias.

De acuerdo con su testimonio, el conflicto comenzó cuando presentó un examen que, según afirma, posteriormente fue extraviado por la coordinación de la carrera. La egresada sostiene que, pese a haber realizado la evaluación, tuvo que aclarar personalmente que no se había llevado el documento, luego de que presuntamente se cuestionara si realmente había presentado el examen.

La estudiante relata que insistió durante varios días para obtener una explicación y conocer cómo se resolvería el problema. Finalmente, se le indicó que tendría que presentar nuevamente la evaluación; sin embargo, afirma que no recibió información oportuna sobre la modalidad del examen ni sobre los temas que debía preparar.

Según su versión, la respuesta con indicaciones llegó hasta la medianoche del viernes, cuando debía acudir al campus al día siguiente. Además, asegura que el segundo examen fue completamente diferente al anterior y que, después de presentarlo, nunca recibió una notificación formal de su calificación ni encontró el resultado publicado en la plataforma académica.

La situación se agravó cuando acudió a solicitar una explicación sobre la documentación que le fue entregada durante su graduación. La joven señala que, al presentarse posteriormente en el campus acompañada de su madre, solicitó revisar el examen para conocer los errores que presuntamente cometió y verificar los criterios utilizados para calificarla.

Sin embargo, asegura que personal de Control Escolar se negó a mostrarle la evaluación bajo el argumento de que podría llevársela nuevamente. La egresada considera que esa respuesta resultó ofensiva, especialmente porque, según su relato, durante la discusión también se realizaron expresiones que ella y su madre interpretaron como acusaciones de robo.

La denuncia apunta directamente a la coordinadora de la carrera, Yashim Hernández, a quien la joven atribuye parte de los señalamientos y del trato que considera inadecuado.

Otro de los puntos más delicados tiene que ver con una presunta acusación de haber utilizado un acordeón durante el segundo examen. La egresada afirma que la coordinadora le comentó que una docente la había señalado por esa conducta y que incluso supuestamente existían fotografías o videos que podrían demostrarlo.

La joven niega haber utilizado material indebido y sostiene que acudió únicamente con su lapicera. Por ello, exige que las supuestas pruebas sean revisadas íntegramente, que se le permita conocerlas y que se aclare lo sucedido con la participación de las personas involucradas.

De acuerdo con su testimonio, durante la discusión también intervino personal de seguridad, que finalmente les pidió a ella y a su madre abandonar las instalaciones. La denunciante considera que la situación pudo haberse atendido mediante el diálogo y procedimientos institucionales, sin llegar a ese desenlace.

LA DENUNCIA ESCALA: ASEGURA QUE YA HAY COMENTARIOS EN REDES QUE DAÑAN SU IMAGEN

A este conflicto se suma una nueva inconformidad: la egresada asegura que ha comenzado a recibir comentarios en Facebook que califica como falsos y que, sostiene, están afectando su imagen personal.

Ante ello, exige que se esclarezca el origen de las expresiones realizadas en su contra y de aquellas dirigidas hacia su madre. También solicita que se revisen y, en su caso, se conserven las grabaciones de las cámaras de seguridad que pudieran aportar información sobre lo ocurrido dentro del campus, para que los hechos sean evaluados con objetividad.

La joven afirma contar con pruebas y antecedentes de otras situaciones que, según señala, también han afectado a egresados de la institución. Sostiene que no sería la única persona inconforme con la administración del plantel y pide que se escuche a quienes tengan experiencias similares que puedan documentar.

La denuncia también incluye señalamientos sobre el ambiente académico. La egresada refiere que durante su trayectoria presenció y experimentó comentarios ofensivos, burlas y expresiones humillantes atribuidas a algunos docentes.

Entre los episodios que relata, recuerda que hace aproximadamente dos años tuvo que someterse a una operación y solicitó autorización para ausentarse. Asegura que, pese a haber recibido permiso y la indicación de presentar posteriormente sus exámenes pendientes, un profesor identificado como Adán se negó a aplicárselos porque saldría de vacaciones, situación que, según su versión, terminó obligándola a recursar una materia.

También acusa que ese mismo docente habría realizado comentarios burlones sobre las posibilidades de graduación de varios estudiantes. La joven considera que este tipo de conductas deben revisarse, pues sostiene que una institución educativa debe garantizar un entorno de respeto y formación profesional.

Asimismo, cuestiona los criterios académicos y administrativos aplicados a su caso, al señalar que, desde su perspectiva, otros estudiantes habrían tenido facilidades para presentar evaluaciones extraordinarias y continuar con sus trámites de egreso.

La denunciante aclara que no pretende perjudicar a otros alumnos ni solicita que se le regale una calificación. Su exigencia, afirma, es que se revise su expediente, se le permita conocer y controvertir las pruebas en su contra y se le evalúe bajo criterios transparentes, verificables y equitativos.

Por ahora, sostiene que no está dispuesta a pagar ni a presentar un tercer examen mientras no se esclarezcan las presuntas irregularidades que denuncia.

La egresada pide que una instancia imparcial intervenga y revise tanto el procedimiento académico como la actuación del personal involucrado. También solicita una respuesta formal sobre la negativa a entregarle su documentación y sobre los señalamientos que, afirma, han comenzado a afectar su reputación.

Advirtió que, si no obtiene una respuesta satisfactoria, buscará orientación y acudirá ante las instancias administrativas o legales que correspondan.

El caso deja sobre la mesa una serie de preguntas que merecen una respuesta institucional: ¿qué ocurrió realmente con el primer examen?, ¿cuáles fueron los criterios de evaluación del segundo?, ¿se notificó formalmente la calificación?, ¿qué elementos respaldan la acusación de copia y por qué no se le ha permitido, según su versión, revisar adecuadamente la evaluación?

La egresada pide que su voz sea escuchada y que su caso se resuelva con transparencia. Hasta el momento, los señalamientos aquí expuestos corresponden a su testimonio; queda pendiente conocer la postura oficial de la Universidad Vizcaya de las Américas, campus Chihuahua, sobre los hechos denunciados.

Acción en la Noticia | AN24

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