El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó ayer que las negociaciones con Irán avanzan de manera ordenada y constructiva, pero ordenó a sus representantes no precipitarse en cerrar ningún acuerdo porque “el tiempo está de nuestro lado”, a la par de que reiteró que el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz se mantendrá en pleno vigor hasta que se firme un pacto definitivo.
El mandatario iraní, Massoud Pezeshkian, advirtió que el país islámico no renunciará a su derecho a desarrollar tecnología nuclear y subrayó que cualquier acuerdo debe recibir la aprobación de su líder supremo, Mojtaba Jamenei.
Según funcionarios estadunidenses, Jamenei está atrincherado en un lugar secreto, con escaso acceso al mundo exterior y sólo se puede contactar con él por conducto de una compleja red de mensajeros, lo que ha provocado que los detalles de un posible acuerdo con Irán tarden en salir a la luz.
En tanto, Trump se jactó de que no hará “malos tratos”, al referirse al acuerdo en discusión y lo calificó de ser “todo lo contrario” del firmado por el ex presidente Barack Obama, en 2015.
El republicano informó en Truth Social que instruyó a sus representantes no precipitar las negociaciones y afirmó que el tiempo juega a favor de su gobierno.