JIMÉNEZ, CHIH.— La persistente crisis hídrica que azota a la entidad podría ocasionar estragos permanentes e irreparables en las emblemáticas huertas de nogal de la región de Jiménez y diversas zonas agrícolas de Chihuahua, de prolongarse las condiciones de sequía por tercer año consecutivo, advirtió con preocupación el presidente de la Unión de Nogaleros local, Manuel Rodríguez.
El dirigente gremial señaló que los productores agropecuarios enfrentan un panorama sumamente crítico debido a la nula recuperación en los cuerpos de agua y la drástica caída en la recarga de los mantos acuíferos. A pesar de algunas precipitaciones aisladas registradas durante la temporada, estas han resultado totalmente insuficientes para revertir el severo déficit hídrico que estrangula al sector agrícola desde hace dos ciclos consecutivos.
Rodríguez explicó que, si bien un año con limitaciones de agua puede ser resistido parcialmente por los nogales, la acumulación de varios periodos seguidos sin el recurso necesario incrementa exponencialmente el riesgo de daños estructurales permanentes en los árboles. Una de las señales más alarmantes de esta emergencia es el crítico almacenamiento de la presa La Boquilla —el embalse más importante del estado para los distritos de riego—, la cual se encuentra operando apenas entre un 22 y 23 por ciento de su capacidad total.
Asimismo, lamentó la ausencia de escurrimientos significativos en el río Florido durante este año, vital para la recarga natural de los pozos de extracción subterránea. Ante huertas con daños visibles ya detectadas en recorridos de inspección, los productores continúan apostando por la tecnificación de sistemas de riego y el ahorro extremo; sin embargo, advirtieron que solo la llegada de lluvias extraordinarias y la recuperación de las presas podrán salvar la próxima temporada agrícola.