HIDALGO DEL PARRAL, CHIH.— Una marcada racha a la baja encendió las alarmas en el sector ganadero local, luego de que el Rastro Municipal de Parral registrara un desplome de 143 cabezas de ganado sacrificadas durante agosto, en medio de la creciente preocupación por la carne de importación que inunda los mercados nacionales.
Según datos revelados por el encargado del rastro, Eduardo Valdez, la actividad se vino abajo un 10.7% al pasar de mil 314 animales procesados en julio a solo mil 171 en agosto (863 bovinos y 308 porcinos). La drástica caída afectó tanto a las vacas como a los cerdos de los introductores de la región.
Trascendió que entre carniceros e introductores existe profunda inquietud por el masivo ingreso de carne proveniente de países como Argentina y Brasil, lo que estaría asfixiando la demanda y el consumo del producto local. Por otra parte, las autoridades descartaron categóricamente que la baja responda a alertas sanitarias, confirmando que el Rastro Municipal se mantiene libre de la plaga del gusano barrenador.