Cristales rotos, vitrinas destrozadas, mercancía robada y empleados con crisis nerviosa son parte del saldo que dejaron los disturbios registrados el domingo en el Centro Histórico de Guadalajara, durante la manifestación para exigir agua limpia.
Desde Federalismo hasta 16 de Septiembre, comerciantes hicieron ayer un recuento de los daños provocados por grupos de encapuchados que irrumpieron en establecimientos y causaron destrozos.
Uno de los negocios más afectados fue la tienda Coppel ubicada en el cruce de Juárez y Colón, donde rompieron vitrinas y sustrajeron teléfonos celulares y otros artículos electrónicos.
“Se llevaron cinco celulares Oppo, que son los que tenemos para que la gente los manipule. Llegaron varias personas encapuchadas y quebraron las vitrinas con un martillo”, relató Rosario, promotora de la marca.
En otros establecimientos, las pérdidas fueron menores, aunque también quedaron evidencias de los actos vandálicos. En Croissants Alfredo, una empleada contó que los agresores rompieron un cristal y se llevaron hasta una charola de croissants de chocolate.