PARRAL, CHIH., El director de Seguridad Pública Municipal, Martín Chaparro, se fue duro contra la reciente decisión del Cabildo que prohíbe trasladar a detenidos en patrullas que no cuenten con equipamiento tubular o balizado. El funcionario aseguró que la medida es un grave retroceso operativo que pone en riesgo directo a la ciudadanía.
Chaparro tachó de contradictoria la postura de los regidores, señalando que, tras años de exigencias para conseguir más vehículos, ahora se pretenda frenar el uso de las unidades en una labor vital: el arresto y traslado de sospechosos.
Advierte impacto en emergencias y señala “trasfondo político”
El jefe policial advirtió que esta restricción frena la capacidad de respuesta ante llamadas críticas de violencia familiar, robos o riñas callejeras:
- Efecto directo: Los platos rotos por la falta de patrullas no los pagan los regidores, sino las familias y comerciantes que piden auxilio.
- Ataque político: Cuestionó a los ediles de oposición que apoyaron la medida, señalando que varios de ellos estuvieron en la administración pasada y jamás exigieron dichos requerimientos técnicos.
Aunque reconoció la necesidad de capacitar al personal y mejorar el equipamiento de los vehículos, el titular de la corporación enfatizó que la ciudad no necesita una policía paralizada, por lo que pidió dejar de usar la seguridad pública como una herramienta de disputa partidista.