En este año 2026, se acusó a Cuba de ser una amenaza “extraordinaria e inusual” para la seguridad nacional de Estados Unidos, de albergar organizaciones terroristas y de adquirir armas ofensivas, sin presentar ninguna prueba. Incluso se revivió y manipuló un hecho de hace 30 años para fabricar una imputación penal contra el general Raúl Castro Ruz.
Al permanente sabotaje económico que Estados Unidos practica desde hace 67 años, se sumó el bloqueo total de las importaciones de cualquier combustible y la presión para que empresas de terceros países abandonen sus negocios en la isla, de modo que han salido de Cuba aerolíneas, navieras y empresas de gestión hotelera, entre otras. También se ha redoblado la fabricación de mentiras y amenazas mediáticas contra el pueblo y el gobierno cubano. Cuba sólo ha recibido un buque de petróleo en seis meses y no puede hacer transacciones financieras.