La gobernadora marca distancia en plena turbulencia política rumbo al 2027; Joss Vega lo señaló de presuntamente intentar boicotear el proceso interno del PAN y una fotografía con Cruz Pérez Cuéllar avivó las interrogantes.
Chihuahua, Chih.— ¡Se calienta la grilla rumbo al 2027! La gobernadora Maru Campos se deslindó públicamente de Rafael Loera Talamantes, exfuncionario estatal, luego de los cuestionamientos sobre su presunta intervención en la contienda interna del Partido Acción Nacional (PAN), donde comenzará a definirse el rumbo de las candidaturas para las próximas elecciones.
“No tengo nada que ver con Rafael Loera. Es un ciudadano como cualquier otro y no tengo ninguna expresión al respecto”, respondió tajantemente la mandataria estatal al ser cuestionada sobre el exfuncionario y los señalamientos que lo colocan en medio de la disputa política.
La declaración no pasó desapercibida, pues ocurre en un momento en que las diferencias internas del panismo comienzan a generar cuestionamientos sobre quiénes estarían moviendo sus piezas y qué intereses se encuentran detrás de la contienda por las candidaturas de 2027.
Pero la polémica no surgió de la nada. El pasado 14 de agosto, la diputada panista Joss Vega, presidenta del Congreso del Estado, acusó públicamente a Rafael Loera de que presuntamente “trata de boicotear” el proceso interno del blanquiazul, una declaración que colocó su nombre en el centro de la discusión partidista.
A este escenario se sumó una fotografía difundida en redes sociales en la que aparece Loera junto a Cruz Pérez Cuéllar, coordinador de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional y una de las figuras de Morena en el tablero político chihuahuense rumbo al próximo proceso electoral.
La imagen alimentó las interrogantes en torno a los movimientos políticos del exfuncionario, aunque por sí sola no demuestra acuerdos, alianzas ni intervención alguna en el proceso interno del PAN.
MARU TOMA DISTANCIA
Ante los cuestionamientos, la gobernadora optó por una respuesta contundente: negó tener relación con Rafael Loera y lo describió como “un ciudadano como cualquier otro”.
Sus palabras contrastan con las acusaciones lanzadas desde las propias filas panistas y vuelven a poner sobre la mesa el debate sobre las pugnas internas que podrían intensificarse conforme se acerque la definición de candidaturas.
Por ahora, hay declaraciones públicas, señalamientos políticos y una fotografía que ha dado de qué hablar; sin embargo, no se han aportado en la información disponible elementos que permitan dar por comprobada una operación para boicotear al PAN.
La pregunta queda en el aire: ¿qué papel está desempeñando Rafael Loera Talamantes en el ajedrez político de Chihuahua y por qué su nombre aparece en medio de las tensiones rumbo al 2027?
En una contienda que comienza a calentarse antes de tiempo, cada declaración cuenta y cada movimiento genera sospechas. La respuesta sobre el verdadero alcance de esta controversia tendrá que venir de los hechos y de las pruebas, no solamente de las acusaciones.
Por Acción en la Noticia