Al final, el matrimonio de Taylor Swift y Travis Kelce se anunció al mundo como si fuera algo sacado de uno de sus videos musicales: las vallas publicitarias a las afueras del Madison Square Garden se iluminaron de color púrpura con el mensaje “JUST&T MARRIED” (Recién casados) confirmando la noticia a quienes se encontraban en las calles de Midtown Manhattan y al mundo entero.
A pocas cuadras de distancia, el Empire State Building se iluminó de azul en su honor, un guiño a la antigua rima nupcial. Entonces, comenzó una tormenta.
Este hito marca una nueva era para la pareja, cuyo romance se desarrolló a la vista del público, hasta que celebraron una boda envuelta en el más absoluto secreto gracias a lo que se decía que eran acuerdos de confidencialidad inquebrantables y medidas de seguridad al nivel de la TSA.