“EL ROY” O “EL 19”: EL CAPO QUE HABRÍA CONVERTIDO SAN JUANITO EN SU TERRITORIO DE MIEDO

San Juanito, Bocoyna, Chih.— Antes de caer abatido durante el brutal enfrentamiento contra elementos ministeriales, Roy Iván Manjarrez Daniel, alias “El Roy” o “El 19”, ya cargaba con una larga lista de señalamientos que lo colocaban, según versiones de inteligencia y fuentes de la región, como uno de los hombres con mayor control criminal en San Juanito.

Era “El Roy”, era “El 19” y, según los reportes extraoficiales, era uno de los hombres de confianza de una estructura vinculada con La Línea. Su nombre comenzó a aparecer ligado al terror que, de acuerdo con habitantes y transportistas, se vivía en algunos caminos de la Sierra Tarahumara.

No era un delincuente de bajo perfil.

Las versiones obtenidas lo señalan como un presunto jefe de plaza, con capacidad para movilizar un grupo de aproximadamente 15 hombres y desplazarse por una amplia franja serrana que alcanzaba San Juanito, Bocoyna, Maguarichi y Uruachi.

Entre los señalamientos más graves que pesan sobre “El Roy” aparecen las presuntas extorsiones contra camioneros, además de asaltos a personas que transitaban por la zona.

Las versiones indican que integrantes de su grupo presuntamente detenían vehículos, revisaban a sus ocupantes y los despojaban de dinero y pertenencias.

Pero los señalamientos van todavía más lejos: turistas también habrían quedado atrapados en estos supuestos retenes criminales, donde algunos habrían sido privados ilegalmente de la libertad durante horas antes de ser liberados.

Vehículos particulares también habrían sido uno de los objetivos de la estructura. Las versiones señalan que las unidades que les interesaban simplemente eran arrebatadas a sus propietarios.

Pero detrás de las armas y los retenes habría existido otro negocio que convirtió a “El Roy” en un personaje de peso dentro de la región: la explotación clandestina de los recursos forestales.

Fuentes consultadas lo señalan como uno de los hombres que presuntamente controlaba actividades relacionadas con la tala clandestina y algunos aserraderos ubicados en San Juanito, particularmente en zonas de acceso a la comunidad.

El dinero generado por la madera habría alimentado las operaciones de la estructura criminal.

Mientras la sierra perdía árboles, el poder de estos grupos presuntamente crecía.

“El Roy” no habría recorrido estos caminos solo.

Según las versiones obtenidas, acostumbraba desplazarse con un grupo de alrededor de 15 hombres, presuntamente armados y dedicados a labores de seguridad y operación para la célula.

En San Juanito también aparece el nombre de otro presunto integrante conocido como “El 32”, descrito por las fuentes como un personaje de perfil más bajo que “El Roy”.

Pero “El 19” era señalado como el hombre que llevaba buena parte del desorden.

La noche del sábado, el nombre de “El Roy” volvió a aparecer, pero esta vez en medio de una lluvia de balas.

Un fuerte enfrentamiento entre ministeriales y presuntos integrantes de un grupo criminal convirtió a San Juanito en escenario de un operativo de alto impacto.

Después de horas de fuego, “El Roy” habría terminado abatido.

Su muerte representa, al menos de manera preliminar, un golpe directo a una estructura que presuntamente había logrado imponer miedo y control en diferentes puntos de la región.

Sin embargo, la historia no termina con su muerte.

Ahora corresponderá a las autoridades establecer oficialmente quién era Roy Iván Manjarrez Daniel, qué delitos se le pueden acreditar y qué dimensión tenía realmente la estructura que presuntamente encabezaba.

Porque en San Juanito, detrás del alias de “El Roy” o “El 19”, queda el retrato de un hombre señalado por violencia, extorsiones, robos, privaciones ilegales de la libertad y control de actividades forestales.

Un presunto jefe criminal que terminó cayendo donde, según las versiones, durante años habría intentado mandar: en el corazón de la Sierra Tarahumara.

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