Cuauhtémoc, Chih., Una vecina de la colonia Lerdo estuvo a punto de convertirse en víctima de la delincuencia cibernética, luego de recibir llamadas intimidatorias en las que extorsionadores exigían dinero en efectivo asegurando que su esposo estaba retenido o lesionado; por fortuna, la afectada actuó con prudencia, evitó hacer depósitos y pidió ayuda a las autoridades.
De acuerdo con el reporte oficial de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, los hechos fueron atendidos por los agentes preventivos tras el llamado de auxilio de una mujer que vivía momentos de desesperación.
El engaño y la amenaza
La afectada relató que comenzó a recibir llamadas de números desconocidos en las que un sujeto le aseguró inicialmente que su esposo había atropellado a un menor y que se encontraba retenido por la fuerza. Minutos después, los delincuentes cambiaron drásticamente su versión para jugar con el miedo de la mujer, señalando ahora que el esposo era el atropellado.
Bajo amenazas y asegurando pertenecer a un grupo delictivo, los extorsionadores le exigieron de primera instancia la cantidad de 45 mil pesos, bajando posteriormente la exigencia a 10 mil pesos a cambio de su supuesta liberación o atención médica, intentando intimidarla para que no contactara a la policía ni a sus familiares.
La oportuna reacción
A pesar de la presión psicológica, la ciudadana hizo lo correcto: no realizó ningún depósito, transferencia ni entrega de dinero, y de inmediato solicitó el apoyo a través de los números de emergencia.
Elementos de Seguridad Pública acudieron al lugar para brindarle contención y orientación legal, exhortándola a ignorar este tipo de llamadas, evitar dar datos personales y acudir ante la Fiscalía General del Estado, Zona Occidente, para formalizar su denuncia.
Minutos más tarde, como parte de los protocolos de verificación, el esposo de la reportante fue localizado sano y salvo en su domicilio, confirmándose que todo se trataba de un engaño virtual operado desde el anonimato.
Las autoridades reiteran el llamado enérgico a la ciudadanía para no dejarse intimidar, colgar de inmediato ante llamadas sospechosas y reportar cualquier intento de extorsión al 9-1-1.