¿Y LOS QUE FALTAN? ¡EL CASO EDWIN DESTAPA MÁS DUDAS EN EL CERESO! CUSTODIOS, COMANDANTES Y POLICÍAS BAJO LA LUPA… ¿INVESTIGAN O ENCUBREN?

CHIHUAHUA | COLUMNA POR EL ESCRIBIENTE

¡AGÁRRENSE, PORQUE EL CASO EDWIN TODAVÍA TIENE MUCHA TELA DE DÓNDE CORTAR!

La muerte de Edwin, Persona Privada de la Libertad (PPL) que presuntamente perdió la vida a consecuencia de actos de violencia al interior del CERESO No. 1 de Aquiles Serdán, sigue levantando cuestionamientos y poniendo bajo el reflector al sistema penitenciario de Chihuahua.

Pero ahora la pregunta es todavía más incómoda: ¿Y LOS CUSTODIOS, LOS COMANDANTES Y LOS MANDOS QUE APARECEN EN LAS IMÁGENES?

Porque en el material gráfico que ha circulado se observan personas señaladas como presuntos custodios y comandantes del propio CERESO de Aquiles Serdán. Y no solamente eso: también se habla de la posible presencia de elementos policiales e incluso personal relacionado con la Fiscalía.

¡OJO CON ESTO!

Si las imágenes corresponden efectivamente a los hechos investigados, ¿ya fueron identificadas todas las personas que aparecen?, ¿ya declararon?, ¿se investiga su posible participación?, ¿o algunos simplemente están pasando inadvertidos mientras la atención se concentra en unos cuantos?

Y aquí viene la pregunta que comienza a incomodar en los pasillos policiacos:

¿POR QUÉ NO SE HA ACLARADO EL PAPEL DE TODOS LOS QUE PUDIERON HABER INTERVENIDO, PRESENCIADO O PERMITIDO LOS HECHOS?

Pero eso no es todo.

En los círculos policiacos también circulan versiones que apuntan a un posible vínculo de compadrazgo entre uno de los señalados y Gilberto Loya Chávez, exsecretario de Seguridad Pública del Estado (SSPE). Incluso se habla de presuntas gestiones o protección para evitar que determinados nombres aparezcan en el centro de las investigaciones.

¡DE SER CIERTO, ESTARÍAMOS ANTE UN ASUNTO DE GRAVEDAD MAYÚSCULA!

Se trata de señalamientos que deben ser corroborados, pero que ameritan una respuesta pública y puntual.

La interrogante está sobre la mesa:

¿SE ESTÁ INVESTIGANDO A TODOS POR IGUAL O EXISTEN PERSONAS QUE, POR SUS RELACIONES, COMPADRAZGOS O CERCANÍA CON FUNCIONARIOS Y EXFUNCIONARIOS, PODRÍAN ESTAR RECIBIENDO UN TRATO DISTINTO?

¿INVESTIGAN O ENCUBREN?

Porque si hay custodios, comandantes, policías procesales o servidores públicos que aparecen en los registros relacionados con los hechos, nadie debería quedar fuera de las diligencias por su cargo, rango, amistad o relación personal con algún funcionario.

Y AGÁRRENSE, PORQUE TODAVÍA HAY MÁS PREGUNTAS.

¿Dónde están los mandos del penal?

¿Qué responsabilidad tenían los comandantes?

¿Quién estaba a cargo de la vigilancia?

¿Quién supervisaba los pasillos?

¿Quién tenía conocimiento de lo que ocurría?

¿Quién debía intervenir y no lo hizo?

Y, sobre todo, ¿ya se investigó si existieron omisiones, encubrimiento o posibles actos de abuso de autoridad?

Porque en un caso de esta magnitud no basta con detener a quienes presuntamente aparecen directamente involucrados en una agresión. También debe esclarecerse si hubo personas que observaron, permitieron, facilitaron o intentaron ocultar lo sucedido.

LAS IMÁGENES PUEDEN SER UNA PIEZA CLAVE, PERO LA INVESTIGACIÓN DEBE IDENTIFICAR A CADA PERSONA Y ESTABLECER QUÉ HIZO, QUÉ SABÍA Y QUÉ RESPONSABILIDAD TENÍA.

También han surgido versiones sobre posibles órdenes de aprehensión pendientes de ejecutar. Sin embargo, mientras la Fiscalía General del Estado no confirme oficialmente esos movimientos, la ciudadanía sigue sin saber hasta dónde han llegado realmente las investigaciones.

Y mientras las interrogantes crecen, hay otro asunto que tampoco puede quedar debajo de la alfombra: las versiones sobre presuntos cobros irregulares a familiares de internos, una situación que, de acreditarse, podría revelar problemas más profundos de corrupción y abuso dentro del sistema penitenciario.

¿Estamos ante hechos aislados o ante una estructura de posibles complicidades que nadie se ha atrevido a investigar a fondo?

La Fiscalía General del Estado tiene la palabra.

Debe explicar qué avances existen, quiénes han sido llamados a declarar, si se ha identificado a todos los elementos que aparecen en las grabaciones y qué líneas de investigación se siguen respecto de los mandos penitenciarios y posibles omisiones de servidores públicos.

También debe despejar cualquier sospecha de trato privilegiado derivado de amistades, compadrazgos o relaciones personales.

PORQUE SI EL COMPADRAZGO PESA MÁS QUE LA JUSTICIA, EL PROBLEMA YA NO SERÍA SOLAMENTE LO QUE OCURRIÓ DENTRO DEL PENAL, SINO TAMBIÉN LO QUE PUDIERA ESTAR OCURRIENDO FUERA DE ÉL.

Que nadie se confunda: no se trata de condenar a nadie por aparecer en una fotografía o un video. Se trata de investigar, identificar responsabilidades y evitar que cualquier posible involucrado quede fuera de la justicia.

La familia de Edwin merece saber qué ocurrió. La sociedad chihuahuense merece conocer la verdad.

Y AHORA LA PREGUNTA QUE RETUMBA EN LOS PASILLOS DEL PODER:

¿QUIÉNES FALTAN POR INVESTIGAR? ¿A QUIÉNES ESTÁN PROTEGIENDO, SI ES QUE EXISTE ALGUNA PROTECCIÓN? ¿Y HASTA DÓNDE ESTÁ DISPUESTA A LLEGAR LA FISCALÍA?

Porque en el caso Edwin no solamente importan los detenidos.

¡TAMBIÉN IMPORTAN LOS QUE APARECEN, LOS QUE SABÍAN, LOS QUE DEBIERON INTERVENIR Y LOS QUE TODAVÍA NO HAN DADO LA CARA!

¿INVESTIGAN O ENCUBREN?

Esa es la pregunta. Y Chihuahua espera respuestas.

¡EN ESTE CASO NO DEBEN EXISTIR INTOCABLES!

La investigación debe llegar hasta donde conduzcan las pruebas, sin privilegios, sin omisiones y sin importar nombres, cargos o relaciones personales.

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