Una pesadilla hecha realidad vivieron dos familias derechohabientes en el norte del país. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reconoció públicamente que dos bebés recién nacidas fueron entregadas por error a familias equivocadas al interior del Hospital de Gineco Pediatría número 31, ubicado en Mexicali, Baja California.
Tras el escándalo, Gabriela Paredes Orozco, titular de la Unidad de Atención a la Derechohabiencia, dio la cara y confirmó que personal de nivel central tuvo que trasladarse hasta Mexicali para sostener reuniones privadas con los afectados. Asimismo, la funcionaria admitió una grave omisión por parte de la institución: el IMSS ocultó y no informó oportunamente sobre el error cuando comenzaron a surgir las primeras dudas y alertas.
Ante la magnitud del caso, la institución médica ofreció una disculpa formal a los padres y anunció una revisión exhaustiva y urgente de los protocolos de identificación en el área de partos y cuneros.
Como parte de la reparación del daño, el Seguro Social informó que se les brindará acompañamiento médico, psicológico y jurídico a las familias involucradas, además de mantener una colaboración estrecha con las autoridades para fincar responsabilidades contra los omisos o responsables de la negligencia, garantizando al mismo tiempo la protección de la identidad y datos personales de las menores.