Chihuahua, Chih., Un padre de familia expresó su profunda molestia e indignación tras vivir un momento de hostigamiento y humillación junto a su hija menor de edad, luego de que personal de seguridad de la tienda Súper Carolinas las retuviera por más de 20 minutos tras acusar injustamente a la niña de haber sustraído un artículo de maquillaje.
De acuerdo con el testimonio de la afectada, los hechos ocurrieron mientras realizaban sus compras habituales en el establecimiento. La menor tomó un artículo de maquillaje y, en lugar de regresarlo a su exhibidor original, lo colocó en un estante distinto antes de continuar recorriendo la tienda con su familia.
Al llegar a las cajas para realizar el pago, fueron abordadas de manera intimidatoria por elementos de seguridad privada, quienes aseguraban que la menor se había robado el producto. Pese a la explicación de el padre y la disposición de la niña para mostrarles exactamente en dónde había dejado el artículo, los guardias se negaron a permitirles la salida.
“Me dice: ‘Hasta que no chequen cámaras de aquí no te puedes mover’. Les dije que fueran a revisar el estante, pero no nos dejaban salir del súper. Ya cuando checan las cámaras y ven que no se había robado nada, fuimos con mi hija y ahí estaba el maquillaje”, relató molesto el padre de familia.
FALTA DE EMPATÍA Y BURLAS AL SALIR
Tras la revisión de los circuitos cerrados y la localización del producto —el cual jamás salió de las instalaciones de la tienda—, el personal gerencial y de seguridad reconoció el error y emitió una breve disculpa formal.
Sin embargo, lo que generó mayor indignación en la familia ocurrió justo al retirarse del lugar, cuando aseguran que tanto el guardia de seguridad como el gerente del establecimiento comenzaron a reírse de manera burlesca, restándole importancia a la afectación emocional provocada a la menor y a la prepotencia con la que se condujo el protocolo de revisión.
El denunciante hizo un llamado público a la gerencia de Súper Carolinas para capacitar a su personal en el trato respetuoso hacia los clientes, especialmente cuando se involucran menores de edad, y evitar abusos de autoridad al interior de los comercios locales.