Aquiles Serdán, Chih.— Lo que ayer comenzó como una versión que generó movilización policiaca, hoy toma un giro más delicado: sí se registraron detonaciones de arma de fuego, presuntamente realizadas por sujetos armados que viajaban a bordo de una camioneta Tahoe negra.
De acuerdo con versiones preliminares, un elemento del grupo de Inteligencia de la Policía Municipal de Chihuahua circulaba por el municipio de Aquiles Serdán, donde tiene su domicilio, cuando una camioneta Tahoe de color negro, con placas de cartón y permiso para circular, se le emparejó.
Los tripulantes le habrían pedido que bajara el vidrio. Al hacerlo, presuntamente reconocieron que se trataba de un elemento policiaco de la capital del estado.
Fue entonces cuando uno de los sujetos habría sacado un arma de fuego y realizado entre cuatro y cinco detonaciones en dirección al agente.
Tras el estruendo de los disparos, los ocupantes de la Tahoe aceleraron y emprendieron la fuga, mientras el policía solicitaba apoyo mediante el radio operador y se iniciaba una persecución.
La situación se complicó cuando, durante el seguimiento, una unidad de la Policía Municipal de Aquiles Serdán circulaba en sentido contrario, lo que habría impedido que los agentes de Chihuahua lograran darle alcance a la camioneta.
Los presuntos agresores aprovecharon la situación y consiguieron escapar.
Pero el episodio todavía tendría un segundo capítulo.
Tras frustrarse el alcance, el elemento de Inteligencia habría confrontado a un agente identificado preliminarmente como Díaz Durán, señalado como presunto cadete de la Policía Municipal de Aquiles Serdán, por la intervención de la unidad durante la persecución.
Según las versiones recabadas, el supuesto cadete no portaba arma y habría respondido con amenazas hacia el agente capitalino, presuntamente advirtiéndole que “vas a valer madre” y que sabían que vivía en la zona.
El intercambio verbal subió de tono hasta terminar en una confrontación física. El elemento de Inteligencia habría logrado someter y remitir al otro policía.
La tensión entre ambas corporaciones provocó la llegada de mandos policiacos, quienes intervinieron para controlar la situación y evitar que el conflicto escalara todavía más.
Mientras los mandos intentaban poner orden, personal de Criminalística acudió al sitio para procesar la escena y realizar el levantamiento de los casquillos percutidos, evidencia que quedó bajo resguardo para las investigaciones correspondientes.
El caso terminó dejando dos escenarios distintos: primero, el ataque armado contra el elemento de Inteligencia y la fuga de los presuntos responsables; después, el enfrentamiento entre policías municipales de ambas corporaciones derivado de la persecución.
Hasta el momento, ningún mando de las corporaciones involucradas ha emitido una postura oficial respecto a los hechos, por lo que la identidad de los sujetos que viajaban en la Tahoe, el motivo del ataque y las circunstancias exactas de la intervención de los agentes de Aquiles Serdán permanecen bajo investigación.