Gobernación Municipal afirma que el establecimiento fue advertido en dos ocasiones antes de ser clausurado; acusa que el tema fue utilizado políticamente
Chihuahua, Chih.– El Gobierno Municipal de Chihuahua salió al paso de las acusaciones lanzadas por el aspirante de Morena, Cruz Pérez Cuéllar, quien denunció públicamente una presunta clausura con tintes políticos de un establecimiento ubicado sobre la avenida Niños Héroes.
La Dirección de Gobernación Municipal rechazó tajantemente que la medida haya obedecido a intereses partidistas y sostuvo que la clausura del negocio Rubens Caps, localizado en el cruce de Niños Héroes y Segunda, fue consecuencia de una serie de incumplimientos relacionados con la obstrucción del paso peatonal.
De acuerdo con la versión oficial, personal de Gobernación realizó dos visitas previas al establecimiento, durante jueves y viernes, luego de detectar la instalación de carpas sobre la banqueta, situación que impedía el libre tránsito de peatones en un sector de alta afluencia y cercano a paradas del transporte público.
Durante ambas intervenciones, los inspectores habrían solicitado al comerciante liberar el derecho de paso y retirar las estructuras instaladas sobre la vía pública. Sin embargo, ante la negativa y el incumplimiento de las indicaciones, las autoridades procedieron finalmente a colocar los sellos de clausura.
El Ayuntamiento enfatizó que la medida no tuvo relación con la presencia de Pérez Cuéllar en el lugar, como el propio morenista afirmó en un video difundido a través de redes sociales.
La vocera del Gobierno Municipal, Mariana de Lachica, respondió directamente a los señalamientos y cuestionó la postura del exalcalde juarense.
“Debe querer el exalcalde Cruz que las calles de Chihuahua no tengan orden ni respeto por los peatones, como él acostumbraba gobernar”.
Pérez Cuéllar calificó la actuación municipal como “cobarde” y sostuvo que la clausura habría ocurrido después de su visita al establecimiento, insinuando una posible motivación política detrás del operativo.
Ante ello, la administración municipal negó que exista una vigilancia sobre las actividades de los aspirantes políticos y aseguró que sus inspectores actúan con base en el cumplimiento de los reglamentos.
“Este gobierno no está pendiente de la agenda ni de las visitas de los aspirantes políticos; nuestra prioridad es que las banquetas estén libres para los peatones, no llevar un registro de quién entra y quién sale de un negocio”, respondió la funcionaria.
El enfrentamiento deja así dos versiones encontradas: por un lado, la acusación de Pérez Cuéllar sobre una supuesta acción política del Ayuntamiento; por otro, la postura oficial que sostiene que existieron advertencias previas y un incumplimiento por parte del establecimiento antes de llegar a la clausura.
La administración municipal cerró filas alrededor de la actuación de Gobernación y sostuvo que las reglas deben aplicarse independientemente de quién visite un establecimiento o qué corriente política represente.
En medio de la disputa política, el Ayuntamiento lanzó un mensaje directo: las banquetas son espacios destinados al libre tránsito de los ciudadanos y no pueden convertirse en extensiones de los negocios.
El caso, sin embargo, ya escaló del ámbito administrativo al político, luego de que la clausura fuera utilizada públicamente como un nuevo punto de confrontación entre el Gobierno Municipal de Chihuahua y el grupo político encabezado por Pérez Cuéllar.