Guadalupe y Calvo, Chih.- La espiral de violencia que azota la Sierra Tarahumara volvió a recrudecerse este lunes con el hallazgo de otros cuatro hombres ejecutados en el punto conocido como Ojo Frío, elevando a seis el número de personas encontradas sin vida en menos de 12 horas en el municipio de Guadalupe y Calvo.
El macabro descubrimiento ocurrió luego de que las autoridades recibieran un reporte que alertaba sobre la presencia de varios cuerpos abandonados en una brecha de la comunidad. De inmediato se desplegó un fuerte operativo encabezado por la Fiscalía General del Estado, la Agencia Estatal de Investigación, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional.
Al arribar al sitio, los agentes confirmaron una escena marcada por la violencia: cuatro hombres sin vida, cuyas identidades permanecen sin establecer de manera oficial. Entre las víctimas se encuentra un joven de entre 20 y 25 años de edad, además de tres hombres con edades aproximadas de entre 25 y 30 años.
Las primeras investigaciones revelan que algunos de los fallecidos portaban equipo táctico, entre ellos ropa camuflada, chalecos y botas, indicios que ya forman parte de las líneas de investigación abiertas por las autoridades ministeriales.
La zona fue acordonada mientras peritos en criminalística realizaron el procesamiento de la escena, recabaron indicios y ordenaron el traslado de los cuerpos al Servicio Médico Forense, donde serán practicadas las necropsias de ley y se trabajará en su identificación.
Este nuevo hecho de sangre ocurre apenas unas horas después de que, durante la mañana, fueran localizados otros dos hombres asesinados a un costado de la carretera que comunica El Ocote con Guadalupe y Calvo, ambos con huellas de violencia e impactos de arma de fuego.
Con estos hechos, la cifra de víctimas mortales encontradas en menos de medio día asciende a seis, en medio de reportes ciudadanos que advierten sobre presuntos enfrentamientos entre grupos armados en distintos puntos del municipio.
La creciente ola de violencia mantiene en máxima alerta a las corporaciones de seguridad y ha incrementado la preocupación entre los habitantes de esta región serrana, donde la presencia de fuerzas estatales y federales continúa reforzándose ante el riesgo de nuevos episodios violentos.