“¡Ándale, camínale!”, el montaje de una escena viral de la guerra política en Chihuahua


–Actuaron supuesto enfrentamiento de morenistas con un panista

No había consignas, no se observaban contingentes avanzando en masa ni banderas agitándose con fuerza. Había, más bien, una banqueta caliente de la avenida Universidad y Riva Palacio… y unos hombres intentando actuar natural, sin éxito, frente a una cámara.
La escena, grabada durante el contexto de la marcha convocada por Morena contra la gobernadora Maru Campos el pasado sábado, terminó convirtiéndose en uno de esos pequeños videos virales que sobreviven más por la incomodidad que provocan que por lo que realmente muestran.


El clip inicia con dos sujetos caminando lentamente sobre la acera. Uno carga una cartulina fluorescente enrollada y viste una playera rojiblanca de las Chivas. El otro porta sombrero, botas y gorra beige, con apariencia de jornalero o participante rural improvisado para la movilización.


No parecen marchar realmente, sino acomodarse para una toma que pueda captar un dizque pleito.


Voltean constantemente hacia quien graba. Frenan el paso. Corrigen posiciones. Caminan otra vez.


En un momento, incluso se escucha una voz fuera de cuadro soltando una instrucción seca, casi desesperada:
–“¡Ándale, camínale, camínale!” La frase termina dándole sentido completo al video.


Porque a partir de ahí todo adquiere tono de montaje.


Los dos hombres aceleran apenas unos pasos, pero continúan con movimientos rígidos, incómodos, artificiales. El de la camiseta de futbol gira varias veces hacia la cámara, mientras el otro parece intentar conservar un personaje improvisado. Cero espontaneidad de una escena urbana; eso sí, hay conciencia absoluta de estar siendo grabados.


La cámara tampoco se comporta como alguien que documenta una protesta auténtica. Persigue la escena como quien intenta capturar la toma adecuada. La incomodidad visual fue en realidad el verdadero protagonista.


Solamente una escena mínima, casi teatral, intentando representar algo más grande. Y precisamente por eso el video explotó, considerándose real por algunos medios que estaban en la etapa previa de la cobertura.


El video acabó en una metáfora involuntaria de lo que ocurrió después de la movilización: una batalla de percepciones. Mientras Morena defendía la protesta como una demostración masiva de respaldo popular y ataque político contra el gobierno estatal, el bloque PAN-PRI intentaba instalar otra narrativa: que la marcha había sido artificial, forzada y sobreactuada.


El pequeño clip terminó alimentando exactamente esa idea. Y en la guerra digital moderna, la sensación vale más que los hechos completos.


Porque el video no se viralizó por lo que decía, sino por cómo se veía, como un vil montaje teatralizado. Mal treatralizado, para ser exactos.


La prueba la dieron las miradas nerviosas, los movimientos torpes, la orden fuera de cuadro, la extraña coreografía improvisada sobre la banqueta.


Así, instante diminuto que terminó encapsulando el ambiente de polarización política que vive Chihuahua. Vealo Usted mismo en el video que le dejamos para su disfrute en Acción en la Noticia.

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