En un anuncio que cimbró el escenario político y de seguridad en el estado, César Jáuregui presentó su renuncia irrevocable a la titularidad de la Fiscalía General del Estado, asumiendo públicamente la responsabilidad política derivada de los hechos ocurridos entre el 17 y 19 de abril.
Durante su posicionamiento, Jáuregui reconoció que en esos acontecimientos existieron expresiones y circunstancias que debieron ser investigadas con mayor profundidad, motivo por el cual —dijo— decidió hacerse a un lado para que las indagatorias continúen sin señalamientos, con transparencia y total apertura.
El ahora exfiscal agradeció la confianza depositada en su gestión por parte de la gobernadora del estado, señalando que será ella quien determine quién asumirá la titularidad de la Fiscalía General en un momento clave para la procuración de justicia en Chihuahua.
La salida de Jáuregui abre un nuevo capítulo dentro de la estructura de seguridad estatal, en medio de cuestionamientos, presión pública y la expectativa de que las investigaciones sobre los hechos recientes avancen hasta sus últimas consecuencias.