Chihuahua, Chih.– Lo que parece sacado de una película de alto suspenso ocurrió en plena madrugada dentro del Hospital General, donde un hombre de 63 años, completamente intoxicado con la droga conocida como “cristal”, protagonizó una escena caótica y peligrosa al internarse por zonas restringidas… para terminar atorado entre las paredes y los ductos de aire acondicionado en el sexto piso.
Los hechos comenzaron cerca de la 1:30 de la madrugada, cuando el sujeto logró burlar la seguridad e ingresar por el área de calderas, en el cuarto de máquinas.
Bajo un estado alterado y presuntamente alucinando, se arrastró por los estrechos ductos, avanzando entre láminas, tubos y espacios reducidos, subiendo varios niveles sin que nadie se percatara… hasta que su cuerpo simplemente ya no resistió.
Fue en el sexto piso donde quedó completamente atrapado, sin poder avanzar ni retroceder, convirtiendo su insólita travesía en una trampa mortal.
Desesperado, comenzó a gritar con fuerza, provocando pánico entre pacientes y personal médico que, incrédulos, escuchaban los alaridos provenientes del techo.
La situación desató una fuerte movilización policiaca y de cuerpos de rescate.
Elementos de la Policía Municipal del Distrito Ángel confirmaron el hecho, mientras que bomberos se adentraron en una operación sumamente delicada para poder liberarlo sin causarle lesiones graves.
El rescate no fue sencillo.
Durante casi tres horas, los rescatistas trabajaron contrarreloj en condiciones extremas, entre espacios reducidos y estructuras metálicas, hasta que finalmente lograron sacarlo alrededor de las 4:00 de la madrugada, visiblemente desorientado y con signos evidentes de intoxicación.
Tras ser liberado, el hombre fue asegurado y trasladado a la comandancia, donde quedó a disposición de un juez cívico.
De manera extraoficial, se dio a conocer que podría tratarse de un ex empleado del hospital, lo que explicaría cómo logró moverse dentro de áreas restringidas con aparente facilidad.
El hecho dejó una fuerte impresión entre quienes vivieron la escena y puso en evidencia posibles fallas en la seguridad del nosocomio.
Lo que inició como un episodio de intoxicación terminó en un operativo de alto riesgo que mantuvo en vilo al hospital durante horas y que, por poco, termina en tragedia.