CHIHUAHUA.- La desesperación aumenta dentro y fuera del Hospital Morelos del IMSS por el caso de Alejandra Treviño, paciente renal que, de acuerdo con la denuncia de personas cercanas, lleva ya 11 días sin poder recibir adecuadamente su tratamiento de diálisis, mientras su estado de salud continúa complicándose.
La paciente permanece internada y enfrenta además problemas respiratorios, neumonía y necesidad de oxígeno, pero el procedimiento que necesita para su condición renal continúa sin resolverse debido a problemas con el catéter.
Según la denuncia, el dispositivo no permite realizar correctamente el drenaje y, aunque se habría determinado que requiere una intervención para solucionar el problema, la atención especializada continúa sin concretarse.
La situación ha provocado indignación entre quienes conocen el caso, pues aseguran que la respuesta que han recibido durante días son “puras largas”, bajo el argumento de que no existe espacio o que primero debe intervenir otra área médica.
Mientras tanto, Alejandra permanece internada, sin recibir el tratamiento renal que necesita y con un cuadro respiratorio que también requiere atención.
Pero detrás de esta historia existe otra situación que preocupa todavía más: su hijo tiene apenas 14 años y prácticamente se encuentra solo mientras su madre permanece hospitalizada.
El adolescente enfrenta la angustia de tener a su madre internada y en condiciones delicadas, sin contar con el respaldo familiar suficiente para acompañarlo y hacerse cargo de sus necesidades durante esta emergencia.
La denuncia señala que han pasado los días y nadie parece asumir completamente la responsabilidad de resolver el problema médico de Alejandra. Mientras las áreas involucradas esperan valoraciones e interconsultas, la paciente continúa esperando una solución y su hijo espera que alguien ayude a su madre.
La familia y personas cercanas hacen un llamado urgente al IMSS para que se atienda el caso, se agilice la valoración de Nefrología y se determine de inmediato cómo resolver el problema del catéter y restablecer el tratamiento de diálisis.
La exigencia es clara: que Alejandra no siga esperando mientras su salud se deteriora y que su hijo de 14 años no tenga que enfrentar prácticamente solo la angustia de ver a su madre enferma.
Hasta el momento, la denuncia permanece a la espera de una respuesta oficial del Instituto Mexicano del Seguro Social sobre la atención que está recibiendo la paciente y las razones por las que su tratamiento continúa suspendido.