Chihuahua, Chih.– ¡Indignante! Édgar Escárcega Valenzuela, sentenciado a más de 60 años de prisión por el delito de secuestro, hoy camina libre cinco días a la semana gracias a una polémica resolución judicial que le otorgó la semilibertad.
Lo que ha levantado la indignación ciudadana es que el beneficiado es hermano de la magistrada Nancy Escárcega, integrante del Tribunal de Disciplina Judicial, precisamente el órgano encargado de vigilar y sancionar irregularidades dentro del Poder Judicial.
De acuerdo con la resolución del juez Juan Carlos Erives, Escárcega —condenado por el secuestro de tres personas— solo debe dormir en la cárcel de viernes a domingo, bajo el argumento de una supuesta rehabilitación.
La medida es vista como un insulto a las víctimas y una burla a la justicia, pues su condena original debía cumplirse hasta el año 2057. La pregunta que todos se hacen es: ¿habría recibido este beneficio si no tuviera vínculos familiares en las más altas esferas del Poder Judicial?
El caso se convierte así en un símbolo de impunidad y tráfico de influencias que erosiona aún más la credibilidad de las instituciones.

