Chihuahua, Chih.— Desde hace más de siete años, vecinos de la colonia Villa Juárez han librado una batalla constante para regular el ruido excesivo y los disturbios provocados por la cantina “Dos Árbolitos”, ubicada entre las calles 6a y 5 de Mayo, a una cuadra del bulevar Fuentes Mares. A pesar de múltiples denuncias ante autoridades municipales y estatales, aseguran que la situación sigue sin resolverse.
De acuerdo con testimonios de los afectados, el primer intento formal por frenar la operación irregular del establecimiento se remonta a una carta entregada a la Subdirección de Gobernación del Municipio con la firma de 70 vecinos. Desde entonces, han presentado quejas ante distintas instancias, como Gobernación Municipal, Ecología Estatal, y el Departamento de Alcoholes, pero sin obtener resultados efectivos.
Durante la pandemia, mencionaron que la situación pareció mejorar temporalmente, aunque el local continuó operando a puerta cerrada. Sin embargo, al paso de los años la problemática se ha mantenido, e incluso empeorado. Los residentes denuncian no solo el ruido que rebasa los 90 decibeles —cuando el límite legal en zonas residenciales es de 55— sino también afectaciones como autos estacionados indebidamente, daños a propiedad privada, personas haciendo necesidades en la vía pública e incluso actos sexuales en plena calle.
Los habitantes afirman que han recibido respuestas evasivas por parte del personal del Municipio, y que incluso el dueño del lugar presume de tener influencias dentro del Ayuntamiento, lo que explicaría la falta de acción oficial. Una situación que califican como una burla para quienes han intentado seguir todos los cauces legales.
Recientemente, los vecinos decidieron llevar el caso directamente al Despacho del Alcalde, ante la omisión de la Oficina de Alcoholes. Aunque se les prometió solución, hasta el momento la operación del negocio continúa sin restricciones, generando molestia y frustración en la comunidad.
A pesar de que el Estado de Chihuahua no cuenta con una ley específica contra el ruido, existen normativas federales y reglamentos municipales que deberían aplicarse en este caso. La Norma Oficial NOM-081-SEMARNAT-1994 establece que el sonido no debe superar los 55 decibeles en zonas residenciales durante el día y 50 por la noche. Además, el reglamento de funcionamiento de los establecimientos con venta de alcohol también prohíbe expresamente ocasionar molestias al vecindario.
Vecinos de Villa Juárez reiteran el llamado a las autoridades municipales y estatales para que actúen de manera definitiva y detengan lo que consideran un caso de impunidad que afecta directamente su salud, su tranquilidad y su calidad de vida.