El gobierno de Donald Trump reconoció haber despedido a casi 25 mil empleados federales en período de prueba y ahora trabaja en su reincorporación, luego de que un juez dictaminara que los ceses fueron probablemente ilegales. Las agencias afectadas, entre ellas el Departamento del Tesoro y el de Agricultura, han señalado que el proceso de reintegración ha generado confusión y cargas administrativas.
El juez James Bredar determinó que los despidos masivos infringían la normativa laboral y ordenó la reincorporación de los empleados mientras avanza el litigio, impulsado por 19 estados demócratas. La administración Trump ha apelado la decisión y busca revertirla en tribunales, lo que podría derivar en nuevas terminaciones laborales.