


Chihuahua.- La Telesecundaria 11 de Febrero, ubicada en la ranchería Juárez, es un ejemplo de cómo la educación puede abrir camino en medio de la vulnerabilidad social. Gracias al movimiento Antorchista y al impulso de la directora Pilar Muñoz Márquez, la institución comenzó en 2018 prácticamente entre tapias, hasta que el esfuerzo colectivo y el apoyo de la entonces gobernadora permitió instalar tres aulas móviles para iniciar formalmente clases.
Hoy, la telesecundaria es reconocida por impulsar el arte, el deporte y la cultura, con alumnos que han logrado primeros lugares en competencias regionales, a pesar de las limitaciones. La escuela cuenta con un terreno donado por el Ejido de la Ranchería Juárez, y aunque ya fueron rehabilitados dos baños, las necesidades continúan, pues el programa de infraestructura escolar que iniciará este ciclo no cubre todas las áreas que requieren atención.
En esta comunidad, donde la deserción escolar abre la puerta a la delincuencia, docentes y padres de familia hacen un llamado a la sociedad y a las autoridades para apoyar la mejora de las instalaciones, crear espacios dignos para los estudiantes y garantizar que ningún joven pierda su oportunidad de estudiar y forjar un mejor futuro.