Chihuahua.– En el Sanatorio Palmore, el ambiente ya no huele a alcohol ni a desinfectante… huele a hartazgo. Enfermeras y personal médico levantaron la voz luego de semanas de broncas internas, despidos y promesas que nomás no se cumplen.
Dicen que la “nueva administración” llegó hablando de modernización y progreso, pero lo que trajo fueron tijeras: recortes, despidos y café aguado en la cafetería. “Nos curan a golpes, literal”, soltó una de las enfermeras entre corajes y sarcasmo.
El despido de Bertha Alicia Núñez, jefa de enfermería y figura querida por el personal, fue la gota que derramó el suero. El equipo exige su regreso y un alto a lo que llaman “la cura más tóxica del hospital”.
Hasta ahora, la dirección guarda un silencio tan profundo que parece terapia intensiva. Mientras tanto, el personal advierte: si esto sigue igual, el siguiente paciente será el propio Palmore.
Se les pudre la paz en el Palmore: enfermeras hartas revientan contra la nueva administración