La policía italiana lanzó gases lacrimógenos y utilizó un cañón de agua contra decenas de manifestantes que lanzaron petardos e intentaron acceder a una autopista cerca de una sede de los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán-Cortina 2026.
La confrontación se produjo al final de una marcha pacífica de miles de personas contra el impacto ambiental de los Juegos y la presencia de agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en Italia.
En tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó con sorpresa ante el abucheo que recibió su vicepresidente, JD Vance, el pasado viernes en Italia durante la ceremonia de inauguración del certamen invernal.
El funcionario recibió una rechifla por parte del público en el estadio San Siro cuando él y su esposa aparecieron en la gran pantalla del recinto mientras el equipo estadunidense marchaba en el desfile de las naciones. Los deportistas, en cambio, fueron ovacionados.
“¿Es eso cierto? Es sorprendente, porque a la gente le cae bien. Quiero decir, está en un país extranjero, para ser justos. En esta nación no le abuchean”, dijo ayer Trump a los periodistas a bordo del Air Force One.
El portavoz del Comité Olímpico Internacional (COI), Mark Adams, también habló al respecto en una conferencia de prensa, donde indicó que “de manera personal, diría que durante los actos deportivos queremos ver fair play. Tener bue-nas relaciones con la administración (estadunidense) sólo puede ser una buena noticia para nosotros”, recordando que los Juegos Olímpicos de 2028 serán en Los Ángeles.
La policía contuvo a los manifestantes violentos, que intentaban llegar al pabellón olímpico de hockey sobre hielo de Santagiulia, después del enfrentamiento. Para entonces, la protesta se había dispersado.
Anteriormente, un grupo de personas enmascaradas había lanzado bombas de humo y petardos en un puente con vista a un sitio de construcción a unos 800 metros de la Villa Olímpica que alberga a alrededor de mil 500 atletas.