A ver, esto olía a cambio de rumbo desde hacía ya un tiempo. Pixar sigue siendo un peso pesado de la animación, nadie discute eso, pero en los últimos años ha ido sumando varios tropiezos que han hecho saltar alguna alarma dentro de Disney. Porque una cosa es tener un nombre que prácticamente ha marcado la infancia de media generación, y otra muy distinta seguir clavando pelotazos uno detrás de otro como antes.
Ahí están los ejemplos más claros. Lightyear fue un fracaso en taquilla, mientras que Elio habría perdido más de 100 millones de dólares, según distintas informaciones. Y aunque otras películas como Red o Elemental funcionaron mejor, no han alcanzado el nivel de impacto que Pixar tenía hace una década.
En ese contexto llega Hoppers, una nueva película original que acaba de estrenarse en cines y que, en realidad, representa el primer paso de una nueva estrategia dentro del estudio. Una estrategia que cambia bastante la forma en la que Pixar va a producir películas en los próximos años.