*Olvida Fiscalía investigar desaparición de Adrián Omar*
*–Amenazan a familiares para que dejen de buscarlo*
*–Claman ayuda para localizarlo*


Adrián Omar Martínez Escobar desapareció de Ciudad Juárez el 18 de octubre de 2024 y desde entonces su familia no ha podido dar con su paradero; sin ayuda de la Fiscalía Zona Norte para encontrarlo, ahora han sido amenazados sus familiares para que dejen de buscarlo, después de organizarse para rastrear su posible destino.
Su hermana narra que antes de su desaparición, Adrián Omar había visto una vacante de empleo, no sabe exactamente dónde, pero contó a sus familiares que era un trabajo muy bueno de seguridad y que iba a ir a la entrevista.
El sueldo era muy alto y les hizo sospechar de alguna estafa, por lo que, ante la desconfianza, decidió no ir a la entrevista.


Después supieron sus familiares que Adrián había sido por una señora, una mujer llamada Claudia Moreno, de diferentes números celulares. Esto lo supieron hasta después que la Fiscalía sacó los registros telefónicos de la víctima.
Adrián laboraba en un bar de Ciudad Juárez, como guardia de seguridad. Sus trabajos siempre habían sido como guardia, velador o mesero, porque antes, unos años antes, tuvo un accidente y él no estaba bien de una de sus piernas, cojeaba, no podía caminar bien.


El 18 de octubre del año pasaod fue la última vez que estuvo “en línea”, conectado vía
WhatsApp y Facebook. Ese día es el último día que contestó los mensajes a amigos; a su
mamá le avisó en la noche que saliendo de ahí se iría para su casa, pero nunca llegó.
“Para el 19 de octubre ya él no volvió a mandar mensajes, ni llamó a nadie, ni respondió mensajes, nada. Ni llamada a su teléfono, sonaba apagado y había momentos en los que sí le entraban los mensajes pero ya no los leía, como si su teléfono se apagara y se prendiera”, comenta su hermana. “Entonces no se nos hacía raro porque como trabajaba de noche, en el día pues dormía y no
queríamos molestarlo, entonces había días que podían pasar en que no supiéramos de él y
luego él se contactaba”.


Como Halloween estaba cerca, tendrían un festejo familiar con los niños y él había quedado que iría con su exesposa y sus hijos. Ese día llegó la exesposa, pensando que tendrían noticias de Adrián sus otros familiares, pero nadie sabía. Fue cuando todos se alarmaron.
Tras levantar la denuncia de desaparición, buscaron en hospitales, Servicio Médico Forense, centros de rehabilitación y todos los sitios que les sugieron los agentes de la Fiscalía, pero no estaba por ningín lado.


Intervenido su teléfono para la investigación, la Fiscalía nunca proporcionó a los familiares cuál fue su última ubicación. Hasta la fecha la Fiscalía ha negado esa información a sus familiares.
“Esto es frustrante porque en una ocasión él apareció en línea en Messenger y yo le mandé mensaje y ya no me contestó y después el perfil fue dado de baja, como si otra persona estuviera usando el teléfono de mi hermano,  porque los primeros dos meses se prendía y se apagaba el teléfono porque le entraban los mensajes, pero ya no los veía, ya ni siquiera los abría”, relata su hermana.


El bar donde laboraba Adrián cerró tiempo después y nadie supo nada. Resultó que era un bar clandestino, sin permisos, así que nadie ha podido dar con los dueños ni exempleados del lugar para preguntarles sobre el destino de la víctima de desaparición.
Sus familiares comenzaron a organizarse con el grupo de Madres Buscadoras de otros estados, con el fin de crear uno en Juárez, quienes les dieron guías de búsqueda y algunos tips, entre ellos no confiar del toto en la Fiscalía ni en otras autoridades debido al alto grado de infiltración existente en las corporaciones de seguridad.
Al comenzar a buscar, la familia de Adrián recibió amenazas de muerte vía redes sociales para que dejaran de hacerlo.


“También uno de los consejos de una de las Madres Buscadoras, cuyo nombre voy a omitir, es
que no confiara del todo en la Fiscalía, que no diera toda la información, que primero platicara
con ellas y ya veíamos qué hacíamos entre todas”, dice.
Por otra persona, la hermana de Adrián supo del secuestro de una víctima que, siendo soldado del Ejército, laboraba como extra haciendo viajes para transportar personas de Juárez a Villa Ahumada, y en una ocasión fue capturada por un grupo armado.


Esa víctima fue mantenida cautiva en una instalación de Villa Ahumada donde también había otras personas “levantadas” y torturadas, por lo que cree que es una pista donde las autoridades podrían buscar, pero la han ignorado en la Fiscalía Zona Norte, a pesar de que desde que presentó su denuncia se habían comprometido a atenderla y a hacer todo lo posible por localizarlo, lo cual ha sido falso.


“Mi familia ya se sometió a las pruebas de ADN por si se encuentra algún cuerpo que coincida o
algo y no hemos tenido ningún tipo de respuesta, ni actualizaciones de la investigación, ni
nada. Es como si el caso de mi hermano se fuera olvidando y ya son nueve meses que no está”, dice la hermana de Adrián.


“Mi hermano tiene una discapacidad, mi hermano es padre de familia, mi hermano es una persona que siempre trabajó mucho, como su cuerpo se lo permitiera, pero siempre fue una persona bien honesta, él andaba en transporte público, él no traía nunca ropa de marca ni nada, o sea, él era una persona, un hombre normal que trataba de sacar adelante a sus hijos como podía”, clama la mujer, quien pide el auxilio de la Fiscalía Zona Norte para encontrarlo.

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