Lo que parecía un trayecto habitual se transformó en una noche de angustia para decenas de familias y viajeros que circulaban por la carretera Ojinaga–Chihuahua, luego de que sus vehículos quedaran inutilizados al pasar sobre poncha llantas colocados en la vía.
La circulación se detuvo por completo cuando automóviles y al menos dos camiones de pasajeros sufrieron daños en sus neumáticos, dejando a hombres, mujeres y niños varados en medio de la oscuridad y las bajas temperaturas. Sin señal telefónica suficiente ni información oficial, la incertidumbre se apoderó de los pasajeros, quienes esperaron durante horas algún tipo de auxilio.
La falta de respuesta inmediata incrementó el temor entre los afectados, quienes desconocían el origen del problema y el riesgo al que estaban expuestos. No fue sino hasta más avanzada la noche que elementos de la Guardia Nacional arribaron al lugar y comenzaron un operativo de seguridad.
Al inspeccionar la zona, las autoridades localizaron múltiples vehículos con neumáticos dañados, confirmando la presencia de estos artefactos y el peligro que representaron para quienes transitaban por la carretera. El hecho encendió nuevamente la alerta sobre la seguridad en esta importante vía de comunicación.
Foto: Ojinaga Noticias