La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, ocurrida tras un operativo federal en Jalisco, cimbró el tablero del crimen organizado en el país y encendió alertas en distintos estados ante posibles reacomodos y reacciones violentas del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En medio de la incertidumbre nacional, la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, salió al paso y envió un mensaje directo a la ciudadanía: mantener la calma y confiar en el trabajo coordinado de las autoridades.
La mandataria estatal informó que, hasta el momento, no se han girado instrucciones extraordinarias por parte de la Federación; no obstante, se trasladó a la mesa de seguridad en Palacio de Gobierno para evaluar el panorama y reforzar las estrategias preventivas.
“El mensaje a la población es que tenemos que mantenernos en calma.
Afortunadamente no hay presencia de esta célula delictiva aquí en el estado de Chihuahua, a diferencia de lo que ha ocurrido en otras entidades.
Sin embargo, debemos cuidar y blindar al estado”, expresó.
Campos Galván reconoció que las imágenes y reportes de violencia que circulan a nivel nacional generan preocupación, pero enfatizó que la situación en Chihuahua es distinta.
“Lo que vemos en la televisión sucede en otros estados de la República; aquí no tenemos esa condición”, sostuvo con firmeza.
Mientras en diversas regiones del país se analizan los efectos que podría traer la caída de uno de los líderes criminales más buscados de México, en Chihuahua el discurso oficial apunta a la prevención, la coordinación interinstitucional y la contención.
La administración estatal reiteró que mantiene comunicación permanente con autoridades federales y fuerzas de seguridad para anticipar cualquier eventualidad.
El mensaje es claro: vigilancia reforzada, estrategia activa y un llamado a la serenidad social ante un escenario nacional que aún se encuentra en evolución.