Llamada al 911: “Aquí les dejamos 4 regalitos…” Y eran los policías de Ojinaga

-Pensaron que eran los cadáveres, pero los encontraron con vida

Presuntos integrantes del grupo criminal conocido como Los Cabrera llamaron al 911 antes de las 8 de la mañana de hoy: “aquí les dejamos 4 regalitos…”, dijeron, antes de ofrecer detalles de un predio en la zona rural de Aldama, muy cerca de la capital del estado y de la carretera que comunica ambas localidades.

Las operadoras del número de emergencia de inmediato alertaron al operativo que, desde ayer por la tarde y durante buena parte de la noche, había estado buscando a los cuatro policías de Ojinaga, escoltas de la alcaldesa Lucy Marrufo, levantados de la carretera que conduce a ese municipio el lunes al medio día.

La comunicación fue rápida y lo primero que pensaron los agentes de la Fiscalía del Estado que encabezaron la búsqueda, fue que encontrarían los cadáveres, pero no, los hallaron vivos. Torturados a golpes y con intentos de ahogamiento, pero con vida. Salvos, pero no del todo sanos.

El director interino de la Policía Municipal de Ojinaga, Ramiro Orozco Pineda, era quien encabezaba la escolta de la alcaldesa, cuyos integrantes fueron levantados por un comando armado cuando se dirigían a Aldama ayer por la tarde.

Fuentes de la FGE confirmaron que Orozco, quien era encargado de la Policía tras la renuncia en meses pasados del anterior titular, iba al frente de los cuatro elementos que custodiaban el tránsito de la presidenta municipal en la carretera.

En el ataque al convoy oficial, registrado este lunes alrededor de las dos de la tarde, solo fueron levantados los agentes policiacos, pero la presidenta municipal pudo continuar su trayecto y en la caseta de peaje, cercana a la comunidad de Maclovio Herrera, pudo pedir auxilio de autoridades estatales.

De acuerdo con fuentes de la Fiscalía General del Estado (FGE), los otros oficiales desaparecidos son identificados como Juan Carlos Vázquez Rivera y José Luis Cortez Ortiz, así como el comandante Miguel Ángel Núñez Chávez.

Los Cabrera los dejaron vivir, pero con la amenaza de que ni ellos ni la presidenta municipal vuelvan a poner un pie en su territorio.

¿Por qué ese grupo criminal dominante en Aldama no quiere a la autoridad municipal de Ojinaga? La pregunta queda en el aire.

Written by 

Related posts

Leave a Comment