La espera fue larga, pero ayer finalmente concluyó. El Tren El Insurgente requirió de 4 mil 228 días –desde 2014– para completar su trayecto desde la zona conurbada de Toluca hasta la estación Observatorio del Metro en la Ciudad de México.
La presidenta Claudia Sheinbaum prefirió un acto protocolario sencillo y rápido para cortar el listón inaugural y atestiguar el “histórico día”.
Sin demoras, junto a la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y la gobernadora mexiquense, Delfina Gómez, hizo el primer recorrido por las dos últimas estaciones que en la tarde se abrieron al público: Vasco de Quiroga y Observatorio.
Después de la mañanera, que ayer se realizó en la sede de la Cineteca Nacional, en la Cuarta Sección de Chapultepec, la mandataria se apresuró a encabezar el primer viaje en este tramo.
Sólo hizo una pausa de unos minutos para disfrutar de los tradicionales tamales por el Día de la Candelaria, que ya estaban listos para todos los invitados, entre funcionarios federales y capitalinos, y representantes de las empresas que participaron en la obra.
Tras lo anterior, con un sonrisa que evidenció la satisfacción por terminar un proyecto que tardó casi 12 años en materializarse, abordó a El Insurgente en la estación Vasco de Quiroga, punto simbólico, ya que no era parte del proyecto que hizo el entonces gobierno del priísta Enrique Peña Nieto.